Hazme compañia


5 comentarios:

Fernanda dijo...

Desde luego que no me molesta. Es un taller y, por supuesto, supongo que se valen los avisos de cosas padres que nos pasen y esto es como pa' ponernos contentos y felicitarte. Te vemos en tu nuevo alfaguara-blog.

Besos y espero que no te disguste el cambio de diseño del post, es pa' que no se descuadrara. Besos.

Unicornio dijo...

HOLA A TO2!

Hoy, "Día de la Amistad", quisiera agradecerles los buenos momentos que han repartido con sus escritos y comentarios. Como no se cómo dar las gracias en todo lo que vale, opté por regalarles algo adecuado a un taller literario, sin afán de compararme con los que si saben escribir (y más con lo tímido que es uno, ya saben).

Les regalo una historia que me gusta mucho, acerca de la amistad inquebrantable. Ojalá y les guste.

(Lo pongo como comentario porque no se como publicarlo normalmente. Gracias y que tengan un gratificante Día de la Amistad!)


Qué mejor que celebrar este día, esta "tradición" occidental, con un regalo. Una historia, al calor de la fogata, o de un sabroso "café de olla".

¿Quisieran acompañarme entonces?...

Como ustedes recordarán, existió una época y un lugar en los cuales, en pleno siglo XX, se pensó que solamente las razas superiores tenían derecho a dirigir los destinos del mundo, y no las razas "inferiores", como los "amarillos", o los "negros", según decían. Y, curiosamente, las Olimpiadas de 1936 se efectuaron en la ciudad capital del "Reich" nazi, Berlín (¿"ese" lugar?).

Irónicamente, esta Olimpiada nos legó emotivos momentos que permanecen para la posteridad: el más conocido (o desconocido) es que a partir de esta Olimpiada, se instituyó el rito del Fuego Olímpico. Y otro de esos momentos fue la inverosímil relación entre el legendario James Cleveland "Jesse" Owens, y el Dr. Carl Ludwig "Lutz" Long, orgullo de la raza aria (y efectivamente lo fue, por otras razones).

Jesse Owens era poseedor del récord mundial de salto de longitud en 1935, con 8.13 metros, el cual permanecería por poco más de 25 años. Parecía un seguro ganador de la medalla de oro. Pero cuando salió a la competencia de salto de longitud, se sorprendió de ver a un alto competidor alemán practicando saltos en el intervalo de los 7.90 metros.

Owens ya sabía del afán Nazi para probar su teoría de la "superioridad Aria", y por supuesto también sabía de la aversión que tenían Hitler y sus seguidores por las razas "inferiores" (y en particular por la más inferior de todas, según ellos: la raza negra). Con esto en mente, para distraerse un poco, y todavía vestido con su traje de prácticas, realizó un simple ensayo de calentamiento, corriendo en la pista del salto largo, para "sentirla" antes de sus saltos oficiales. Increíblemente, los jueces y encargados de la prueba anotaron (para sorpresa de Jesse) esa "carrerita", ¡como su primer intento de la ronda de calificación!

Posteriormente, y ya algo nervioso por lo acontecido, se le marcó falta en su "segundo" intento (quizás de manera "rigorista"). Estaba ante la escandalosa posibilidad de ser eliminado de su mejor evento si "cometía" una falta más.

En estas estábamos, cuando nuestro personaje observó cómo se acercaba con cierta sonrisa indefinible (¿sería de burla, de superioridad o de saludo?) el alto y rubio alemán de ojos azules, prototipo de la raza Aria. Se presentó como Lutz Long, en buen inglés, a lo que Owens respondió cautamente, "Encantado de conocerte, ¿cómo estás?". "Muy bien, gracias; la cuestión es, ¿cómo te encuentras tú?", respondió Long. "¿A qué te refieres con eso?", cuestionó Owens. "¡Algunos deben estarte comiendo vivo!", le dijo Long, haciendo gala de su dominio del inglés. "¡Deberías ser capaz de calificar con los ojos cerrados!".

Y así, para asombro de los que los veían, durante varios minutos el hijo negro de unos humildes agricultores descendientes de esclavos y el rubio modelo de la superioridad Nazi charlaron y charlaron y charlaron. Jesse descubrió que Lutz no creía en la teoría racista de dicha superioridad aria, y bromearon y rieron acerca del hecho de que cada uno encajara tan bien en el prejuicioso papel que dicha teoría les asignaba.

Y (como se dice por acá) ya entrados en confianza, y de manera discreta, Long le hizo una recomendación estratégica a su nuevo amigo: puesto que la distancia para calificar era de tan sólo 7.15 metros, ¿por qué Jesse no "pintaba su raya" (literalmente) unos centímetros antes de la marca de salto, y así saltar con la seguridad de que no le marcarían falta? Owens hizo caso al consejo, y calificó fácilmente.

Ya en la final, Jesse Owens abrió con un récord olímpico de 7.76 metros para rematar con otro salto de 7.87 metros. En el quinto de sus seis saltos, Lutz Long hizo rugir a la multitud germana al igualar el salto de Owens. Pero inspirado por el desafío y animado por su nuevo amigo, Jesse Owens se proyectó en el aire en su último salto para llegar a los 8.06 metros y a su segunda de cuatro medallas de oro. Lutz se quedaría con la Plata, y el japonés Naoto Tajima, con el Bronce.

Como reza la leyenda, Adolf Hitler abandonó su palco en el estadio para no tener que saludar al nuevo campeón olímpico (¡un negro, nada más!), pero el honor deportivo alemán fue salvado por Lutz Long, quien a pesar de las miradas de desaprobación (por decirlo decentemente) corrió a felicitar a Jesse Owens, arriesgando su reputación y quizás su futuro por ese gesto, enfrente de todos. Tiempo después, Owens escribiría: "podría haber fundido todas las medallas y copas que tenía, y no alcanzaría para enmarcar la amistad de 24 quilates que sentí por Lutz Long en ese momento".

En uno de los casos de Hermandad deportiva (y más que eso, humana) que surgen a menudo, Jesse Owens conservó la Amistad de ese hombre, a pesar de los terribles acontecimientos en que, años más tarde, se viera envuelta toda Europa y los Estados Unidos también.

Desgraciadamente, estos dos "hermanos olímpicos" jamás se volvieron a abrazar: Lutz Long murió en la Batalla de San Pietro, el 14 de Julio del Año del Señor de 1943: había sido reclutado en el ejército del III Reich. Sin embargo, fiel a esa Hermandad, Jesse Owens continuó escribiéndole a sus familiares, hasta que él también se marchó para acompañarlo, ¿quién lo puede decir?, tal vez a seguir charlando allá, donde todos soñamos con volver a ver a nuestros seres más entrañables.

¿Por qué será tan difícil tener la Rectitud (ser honrado con todos, y saber hacer lo que es Correcto, en oposición a lo Incorrecto) necesaria?

¿Necesitamos quizás de Coraje, Bondad, Respeto hacia el que es, simplemente, Mejor, al menos en esa área, (aunque nosotros seamos mejores en otros campos), tener el Honor de aceptarlo y la Lealtad de mantener una Amistad así, a pesar de todo?

Pues bien, Herman@s mí@s, pueden ver que eso SÍ es posible. Lo que ocurre es que quizás tengamos miedo de hacerlo, porque eso nos definiría, sencillamente, como HÉROES. Y a veces uno no se siente que pueda serlo. Pero, ¿por qué no?

Nada más piénsenlo tantito, compañer@s: Lutz y Jesse eran, en el fondo, personas "ordinarias"...

PERO DECIDIDAS A HACER ALGO EXTRAORDINARIO...

... AUNQUE SÓLO FUERA POR UN INSTANTE DE SUS VIDAS.

Que tengan entonces un Hermoso, Inspirado y Gratificante (y algún día, hasta heroico, que no les asuste la idea, jejeje) Día de la Amistad, camaradas del Ciberespacio.

Y con todo el Afecto del mundo, se despide, con un abrazo igual de fuerte que el que unió a estos dos magníficos seres humanos, hace ya ¡casi 72 años!...

El soñador Unicornio...

P.D. Y ya saben: ¡Que tengan un Luminoso Día, Dondequiera Que Estén!

Angie dijo...

Hoooooooooooooooola, gracias fer por acomodar mi aviso y por tus lindas palabras; realmente quiero decirles que estoy feliz.
Hay pequeños logros que me ponen contenta y quise decirlo.
Sabes, la bio de PUTO EL QUE LO LEA les gusto a los de Alfaguara y la subieron en la pag y eso me hace feliz.
Dentro de la pagina de lectores en la sección de escritos compartidos hay varios de mios, entre ellos la bio que nacio en este blog, tambien anda por ahi un cuento de Lorena Sanmillan bajo su verdadero nombre de ella: Noemi
Besos a todos, que sigan disfrutando el amor
uniocornio gracias por tu visita y deja de ser timido
besos a tod@s
Espero que mañana en tu presentacion todo este a reventar y te veas preciosa, bueno, ya eres preciosa
y que con la lana que juntes te puedas comprar tu computadora

Anónima Envidosa dijo...

JA JA JA JA pero paque se quejan, si Fer con dos horas de su "duro" trabajo puede comprarse una nueva y hasta laptop.

No todas podemos cobrar 3000 por una hora!!

estoy cansado dijo...

porque no hay un ocmentario del jermano pseudopoeta en este post felicitandote...