Una taza de café

-Sólo un café- fue la orden de servicio a la mesera, el hecho de ser dos comensales sentados a la mesa podía ser extraño, en realidad ella quería repetir el ritual que ambos acostumbraban durante sus charlas: tomar de la misma taza.

Ella recorría la orilla de la taza de café con el dedo índice, repasando la historia cíclica que la llevaba siempre al mismo punto de incertidumbre y dolor.

De vez en cuando detenía el acto para ver tras la ventana con la posibilidad de ver algo más que el abismo de dudas en el cual estaba sentada. Tal vez escapar de la crueldad inherente al amor.

Volvió a la taza humeante sólo para después dirigir su mirada a los ojos de él escudriñando una vez más, buscando otra vez…

-¿Por qué yo no?

La ventana para él fue el escape al taladro de las miradas de ella, veía sin ver, las pausas se convertían en la antesala de palabras que herían. No existe compasión para lo que esta hecho; así que continúo…

-Tú lo tienes todo: un departamento, un trabajo bien pagado, una carrera que te gusta, eres independiente, no te mantienen, eres libre.

Ella sintió que las lágrimas se desbordaban en sus ojos, empujaban desde su garganta, las ideas se convertían en cuchillos cortando su lengua…

-¿Y eso es malo?

Él busco entre todas sus ideas, en lo poco que tenia, en la crueldad que disfrutaba, lo mencionaba a veces como broma otras en serio –las mujeres no me importan- No era la primera vez que la tenía como ahora, derrotada, en llanto, sin verla a los ojos…

-Ella no es como tú, no ha terminado la universidad, no tiene trabajo, la mantienen sus hermanos, su esposo la abandono por mi culpa, ya no le da dinero y su padre esta muriendo de cáncer.

Del otro lado en un estallido se desencajo, sus ojos dejaron la contención, lo buscó con ahínco, con un interrogatorio de odio…

-Entonces ¿necesito que mi padre este muriendo de cáncer para que me quieras?, necesito que me mantengan y dejar de ser quien soy para que me ames y me elijas. ¿La culpa la tiene mi padre por no tener cáncer?

Él tenía explicaciones, todas fuera de lugar, lo acorralaba como otras veces ante ese látigo irónico, recalcitrante. Lo que alguna vez le gusto y le divertía se convirtió en lo que más odiaba.
Retenía la frase, pero su enfado se abrió paso tratando de herir una vez más…

-¡Tú no te sabes someter!

-¿quieres una esclava o una compañera?

-¡no me entiendes!

-¡Afortunadamente para mí, sí te entiendo!

Las lágrimas siguieron el cauce de la ira a la calma, sí a él se le habían terminado los dardos, ella aún tenía algunos y quiso utilizarlos.

-¡No voy a dejar de ser yo, para que te quedes a mi lado!, siento mucho no ser una mujer en desgracia para que me salves y como moneda de cambio me someta a ti, para decirte: “yo que te he dado todo” y te lo cobre por el resto de tu vida.

Sabes, pensándolo bien… ¡Gracias por no elegirme!

El aire la levanto secando sus ojos, su cuerpo se transformo en una intempestiva ráfaga que tiró el café sobre el mantel blanco dejando una mancha enorme como huella de su paso.

-Adiós y ¡paga aunque sea por esta vez!

El ansia de huir la sacó de la cafetería a ninguna parte, la cabeza le daba vueltas, sus ojos deseaban buscar la salida, abrió la puerta del lugar, volteo a los dos lados de la calle, al azar eligió y apresuro sus pasos.

En cada zancada sus pulmones se llenaron de un aire distinto, más etéreo, más dulce, aspiro por la nariz, dejó que sus pulmones se hincharan de libertad, sus alas se libraron del peso, podía volar, con cada aleteo decía:

-No voy a dejar de ser quien soy, no voy a dejar de ser quien soy…

7 comentarios:

Guerrero de las sombras dijo...

Ciudad de México, martes 13,¡¡¡¡ay cabrón!!!!, martes 13, mmm día de mala suerte, 2008...


Me gustó. La obra refleja la realidad de quienes hemos vivido enamorados. Nos lleva a pensar en la dignidad.

Pero cabe la pregunta ¿Habla la escritora o el personaje? No se quién dijo que sólo se puede escribir de lo que se ha vivido. De las experiencias personales. De esta forma, el relato surge de realidad cotidiana, pero se transforma.

Aquí veo la intervención de la autora, su inteligencia para integrar los sentimientos de la vida, el espíritu y la inhumanidad, ante el deseo de no ser abandonados y su humanidad por ser y transformarse.

No siempre ponemos atención en la transformación que sufre la palabra en la literatura. Aquí el dolor se vuelve arte, palabra.

Aquí nos reflejamos todos los que alguna vez hemos estado enamorados y que sin reflexionar actuamos. Quienes hemos pedido que no nos abandonen, aunque la dignidad sea quien nos ha dejado en principio.

Bueno, la neta no se si ya desvarie, por eso mejor me despido, vale.

Un abrazo y un saludo...

Guerrero de las sombras dijo...

ATTE el José Luis convertido en guerrero de las sombras...

Unicornio dijo...

Hola!!
¿Cuánto de lo relatado habrás experimentado? La historia es sugerente, pero sobre todo, nos lleva suavemente, casi sin sentirlo, hacia el conflicto principal: una situación que la mayoría de las personas, sobre todo del sexo femenino, habrá vivido.

Buena decisión de la protagonista.
Buena decisión de tu parte.
Buena narrativa, al final.

Decididamente, un saludo del

cafetero Caballo con Cuerno.

Angie dijo...

Hola, me gusto y mucho, buen ritmo, bien narrada pero un problema, cual es la relación con el ejercicio, porque no descifro ni el matrimonio con el condon y el aborto, ni el secreto, ni todo lo demás que señalastes (eh!!)
Pero muy bien, quizas pequeños detalles, por ejemplo:

En "De vez en cuando detenía el acto para VER tras la ventana con la posibilidad de VER algo más que el abismo de dudas en el cual estaba sentada"
Se repite el verbo ver dos veces en una frase muy corta.

Y tienes otra estrofa parecida, pero son niñerias, muy bien logrado
Felicidades
Besos

Izchel dijo...

Vaya! Leer esto fue como entrar a la dimensión desconocida. Por un momento estabas viendo mi intimidad, un pasado que a fuerza de orgullo había sido sepultado.

¡Excelente trabajo!

Saludos

Anónimo dijo...

me gusto el triunfo de la dignidad sobre el amor,tal vez no halla amor sin dolor, tal vez en una relacion nunca sea equilibrado el afecto.bueno pues al final el amor se da sin pedir nada a cambio.
pero a veces debe haber un limite yo podria amarte con locura sin importar si tu me amas ,yo podria entregar todo lo que tengo dar mi propia vida por demostrarte mi amor,pero cuando abiertamente el objeto de tu amor te ignora o no puede amarte por que ama a otra persona,solo te queda el recurso de la dignidad. de seguir siendo tu,y no tratar de vender una mentira por complacer a quien no quiere ser complacido por ti.no solo lo pasan las mujeres,este es un echo con muchas variantes.bien por ser asi.

Observador dijo...

Hola me gusto mucho tu cuento en donde lso dos personajes nos muestran papeles antagonicos de ir por la vida uno con rencores y otro con ezperanza, uno con egocentrismo y otro pensando en los demas. Un saludo a todos